
Una de las principales ventajas de los equipos informáticos es el poder compartir información y recursos. Conectándonos a otra red podremos intercambiar archivos, usar aplicaciones conjuntas, juegos, compartir impresoras, etc.
En este tema aprenderemos a configurar Windows 7 para conectar con los distintos tipos de redes y compartir archivos y carpetas.
El acceso rápido a las opciones de redes es el icono de red del área de notificación . Si hacemos clic en él veremos las redes disponibles y podremos Abrir el centro de redes y recursos compartidos. También podemos acceder al Centro de redes y recursos compartidos, desde el Panel de control > Redes e Internet.
Si quieres más información sobre los tipos de conexiones o redes, visita nuestro curso de Internet.
17.2. El grupo de trabajo y nombre del equipo
Cuando conectamos el equipo a una red con otros ordenadores, distinguimos cada uno de ellos por su nombre. A parte, cada equipo puede pertenecer a un grupo de trabajo, pero nos resultará más fácil encontrarnos en la red si pertenecemos al mismo grupo. El grupo de trabajo es una forma de organizar los ordenadores de una red.
Por eso, antes de conectarnos a una red con otros equipos, es interesante saber cómo cambiar el nombre de nuestro equipo y su grupo de trabajo.
Podemos llegar a estas propiedades haciendo clic con el botón derecho del ratón sobre Equipo, en el menú Inicio. También podemos acceder desde el Panel de control, Sistema y mantenimiento. En la opción Sistema encontramos un enlace a Mostrar el nombre de este equipo.
En la parte inferior de la ventana Sistema, se muestra el nombre del equipo y el nombre del grupo de trabajo.
Para modificarlos, pulsa en Cambiar la configuración.
Llegamos a la pestaña Nombre del equipo de las Propiedades del sistema. Para cambiar el nombre del equipo pulsa el botón Cambiar...
En esta ventana, ya podemos establecer un nuevo nombre en Nombre del equipo, y un nuevo grupo en Grupo de trabajo. También podremos unir el equipo a un dominio, aunque no vamos a profundizar en ello.
Para guardar los cambios, basta con pulsar Aceptar, aunque los cambios no serán efectivos hasta que no se reinicie el equipo.
17.3. Conexión física: Tarjetas, cableado y router
La gran mayoría de los equipos actuales llevan integrados en su placa base un módem telefónico y una tarjeta de red Ethernet. Y si el equipo es portátil, también incluirá una tarjeta inalámbrica.
Cuando hablamos de redes podemos hablar de dos tipos básicos: las redes locales e Internet. Un equipo puede estar simultáneamente en ambas redes. Es decir, conectarse a internet y a la vez tener acceso a otros equipos.
Las redes de área local (LAN) conectan varios ordenadores entre sí, para que puedan compartir recursos, como la impresora, el fax, el escáner o documentos. Son independientes y privadas, en el sentido de que cada uno crea la suya propia en su casa u oficina y nadie más tiene acceso a ellas.
Para crear una LAN de dos ordenadores utilizaremos un cable RJ-45 que irá de la clavija de la tarjeta de red Ethernet de un ordenador a la del otro.
Si lo que queremos es conectar más de dos ordenadores, es interesante disponer de un router. En este caso, cada ordenador conectará el cable RJ-45 desde su tarjeta de red Ethernet a una clavija del router y éste se encargará de distribuir y coordinar el envío de información.
Lo habitual es que Windows configure de forma automáticamente la red y aparezca un mensaje en el área de notificación que nos avisa de que está disponible.
Para crear una LAN en Windows 7 lo más apropiado es utilizar el Grupo Hogar. Más adelante veremos cómo funciona.
La red de internet nos permite compartir información y archivos con todo el mundo. Para acceder a ella es necesario contratar los servicios con algún proveedor. Los proveedores de servicios de internet se llaman ISP. Lo habitual es que el ISP nos proporcione un paquete de conexión que incluirá los cables y, habitualmente, un router o un cable-módem.
Para conectarnos a internet de banda ancha, conectaremos nuestro ordenador con el router mediante el cable RJ-45, al igual que en el caso de las LAN. El router dispone de varios puertos o bocas para conectar los equipos. La única diferencia será que el router también lo conectaremos, a su vez, al proveedor, por ejemplo, mediante una roseta telefónica. De este modo, todos los ordenadores conectados al router tendrán acceso a internet.